Nombre del curso
Ética y Política


Responsables del rediseño:
Gildardo Díaz Novoa, gildardo.diaz@unibague.edu.co, 3168685695 - 3152525310
  • Director del programa al que pertenece el curso: Ramiro Gálvez (Decano Humanidades, Artes y Ciencias Sociales).
  • Docente(s) que hará(n) el rediseño: Gildardo Díaz Novoa
  • Grupo de Apoyo: Edgar Delgado Rubio, Mauricio Zabala Hernández, Raúl Cuadros Contreras, Aída Triana



Programa actual del curso (adjunto, incluya enlace acá):


Carreras a las que sirve el curso y rol que desempeña el curso en la carrera
Esta asignatura sirve a todos los programas académicos de la Universidad de Ibagué. Está programada en distintos semestres de las diferentes carreras y los estudiantes la matriculan en el horario que les conviene y por ello los cursos integran a estudiantes de diferentes programas académicos. Es una asignatura obligatoria del Núcleo Básico de Formación Humanística que pretende despetar, tanto en los estudiantes como en los egresados, la conciencia moral crítica ante los problemas éticos contemporáneos y el vacio ético en la sociedad colombiana.

Caracterización de los estudiantes típicos
  • Según género: mixto
  • Según jornada de estudio: diurna y nocturna
  • Según carreras que estudian: integración de estudiantes de diferentes programas, lo cual facilita la relación transdisciplinar.

Estadísticas de últimos semestres en que se ha ofrecido:
  • Semestre Y1, %aprobación, promedio de notas: 3.45
  • Semestre Y2, %aprobación, promedio de notas


Retroinformación recibida de profesores del curso
  • ¿Qué opinan del curso actual?
El consenso del equipo de profesores que hemos dictado la asignatura Fundamentos de Ética (los profesores Edgar, Raúl, Aída, Mauricio y Gildardo) es el siguiente:
El curso fue diseñado colectivamente por los profesores de filosofía Raúl Cuadros, Edgar Delgado y Gildardo Diáz, el cual a todos nos parece bien elaborado porque está bien identificado y justificado; además por cuanto busca despertar y provocar la conciencia moral crítica de los estudiantes de la Universidad de Ibagué a través de la diferenciación de moral y ética, el reconocimiento del vacío ético de la sociedad colombiana, el estudio de tres éticas clásicas: la aristotélica, la kantiana y la utilitarista (Jhon Stuart Mill), y una o dos éticas actuales -que los profesores escogen según sus preferencias: marxista, freudiana, habermasiana, dusseliana o jonasiana-; por otro lado, propone como consulta y presentación, por parte de los estudiantes, grandes problemas éticos contemporáneos: la felicidad y los placeres, la violencia y la guerra, la libertad y el consumismo, la corrupción y la justicia, la relación hombre-naturaleza, la madurez ética y la conciencia ciudadana, la relación ciencia, tecnología y ética, entre otros, en los cuales se aplican las diferentes concepciones del bien y del mal, según las teorías éticas clásicas y contemporáneas.
Metodológicamente se pretende clases activas, de mucha participación y debate, a partir de la lectura de textos escogidos de los autores clásicos y actuales, al nivel de los estudiantes. Esto se complementa con cineforos y las exposiciones de los alumnos. Un experimento interesante ha sido la invitación de profesores pares a los diferentes grupos a dar conferencias del autor ético que más dominan; esto motiva bastante a los estudiantes por los talleres que se suscitan a partir de esas charlas.
Recalcamos que en el curso las teorías éticas no se estudian en abstracto, sino que se les busca su polo a tierra porque el conjunto de categorías de cada una se aterrizan a los problemas morales del mundo actual, así por ejemplo, el concepto de felicidad como se entiende en Aristóteles, en el utilitarismo y en la actualidad; el concepto de autonomía en Kant y entre los jóvenes de hoy; los conceptos de alienación y de liberación en Freud, Marx y Dussel confrontados con la sociedad capitalista, etc.
Es preciso hacer presente que el curso no es de ética profesional, como algunas instancias piden, sino de fundamentación ética porque ésta no se ha de aplicar únicamente cuando se ejerce unna profesión, sino en todas las dimensiones de la vida humana, lo cual requiere que los estudiantes reflexionen el ámbito de la vida moral con el fin de que interioricen unos criterios y unos principios éticos universales que se transformen en convicciones innegociables, lo cual sí garantiza el compromiso ético con el cual un código de ética profesional no se quede como un recetario externo a la conciencia.

¿Qué sugerencias hay para el mejoramiento del curso?
En este año de 2010 la Universidad de Ibagué inició a fondo un proceso de reforma curricular, cuyo centro es la formación integral desde tres núcleos básicos de formación: el sociohumanístico común para toda la Universidad, el disciplinar común para cada Facultad, y el profesional específico de cada programa académico. En cada uno de estos programas es esencial reducir las carreras a 4 años y asumir tanto el sistema de créditos académicos como la evaluación por competencias. Con respecto a la formación ética se propone articularla con la formación política en la asignatura Ética y Política. Pensamos que aunque hay que enfatizar lo político estadimensión no ha de reducir el ámbito de la vida moral, ya que la ética no se aplica de modo puro sino en los diferentes aspectos de la vida humana: lo social, lo económico, lo político, lo lúdico, lo cultural, lo religioso, lo jurídico, lo científico y tecnológico, etc.
Para mejorar el curso hay que profundizar la participación de los estudiantes en la lectura, escritura, argumentación, discusión orientadas a problemas éticos reales y concretos del mundo cotidiano.

Retroinformación recibida de estudiantes (síntesis de resultados de encuesta de fin de semestre)
  • Información cuantitativa:
Como el curso de ética es obligatorio para todos los estudiantes de la Universidad de Ibagué, en los dos semestres académicos del año resultan seis o siete grupos entre 35 y 45 alumnos. Es decir, que por semestre están cursando la asignatura entre 240 y 280 estudiantes.

  • Información cualitativa:
En nuestra tradición latinoamericana y colombiana predomina el modelo de universidad napoleónica o francesa, es decir, el modelo profesionalizante que ha atomisado la Universidad en Facultades y en Programas Académicos disciplinistas, que consideran que lo que fundamentalmente hay que formar, no son humanos y ciudadanos, sino profesionales. A esto hay que añadir la influencia de una sociedad dominada por la mentalidad, no humanista, sino capitalista del éxito, de la eficacia en resultados productivos de bienes materiales de consumo, de el ascenso y el prestigio social-económico. Desde estos supuestos, aunque en el discurso se reconoce la importancia de las humanidades, de modo latente se las considera como saber de complemento, de segunda importancia, como cultura general que poco tiene que ver con la formación profesional. Esta mentalidad influye en los estudiantes que consideran a la filosofía, a la ética, a la estética, y en general a las humanidades, como "costuras", como no necesarias porque poco tienen que ver con su carrera, como asignaturas que las matriculan porque aparecen en los planes de estudio como obligatorias para graduarse, de lo contrario no estarían dispuestos a cursarlas. Por esta situación los profesores de fundamentos de ética hemos de realizar todo un trabajo de motivación y de seducción para atraer a los estudiantes y mostrarles la asignatura como pertinente y fundamental para su formación como personas, como ciudadanos y como profesionales. Lo que observamos es estudiantes que se acercan con prevenciones y sin mucho entusiasmo a cursos que les parecen demasiado teóricos, demostrado en su no regularidad en la asistencia. Sin embargo, por la metodología propuesta y la dinámica que se imprime a las clases sí van cambiando de visión y empiezan a reconocer la importancia del tema en su formación para la vida y el ejercicio de su profesión. Esto último lo manifiestan los estudiantes en la manera como asumen los temas que tienen que consultar, exponer y relacionar con las categorías claves de las éticas clásicas.